Una vez al año, el foco se enciende alrededor del cáncer de mama, pero cuando esta fecha termina, la conversación se apaga. Sin embargo, para muchas mujeres y hombres en Colombia, el cuidado no termina allí; continúa en las consultas, en las decisiones de tratamiento, en los controles, en el seguimiento, en el miedo a una recaída y en la vida que sigue después del diagnóstico.





